domingo, 27 de septiembre de 2009

Acéfalo

Siento que todo esto no empieza en ninguna parte;
que aparece, simplemente aparece y se dispara, yo ajeno a todo

Supe hace un tiempo que las cosas no tienen un principio
o, quizás mejor, que el principio está justo en el medio, inalcanzable al comienzo
(que no es lo mismo que principio);
que no sabér dónde, cómo ni cuándo es mejor que la neurosis de saberlo todo
y que resignar el deseo es resignar el principio,
porque es el más acá lo que nos lleva al más allá
deseo y principio: equidistantes de la incertidumbre

¿cómo empieza algo? (me preguntaron hace un tiempo)

Hoy me ahogo en el vaso de agua de la soledad,
pero a veces aparece una cara y me siento extraño
me pregunto que hago aquí
(me apropio de voces para reconocerme en el frío de la casa)

"¿por qué habré venido hasta aquí si no puedo más de soledad?"

Si yo vuelvo a lo mismo de siempre
si el sinsentido me abraza seductoramente
sencillamente digo: no quiero más fantasmas de lo que podría ser

no quiero la parálisis infantil de saberme dominado
quiero el sonido vibrando
estremeciéndome el corazón

Yo creo que las cosas empiezan con voluntad de escuchar, dije

ahora sé que en lo acéfalo de hoy tengo una posibilidad
de amar
y que el vaso de agua se derramará sin que yo lo advierta

jueves, 3 de septiembre de 2009

Mientras la lluvia

Dedicado a mi amiga/hermana Marce: ya despiértateeee!!!!

Cuando salga el sol voy a lavar mis zapatillas
Así, caminando con el astro rey en los pies
quizás pueda asentar mi cabeza sobre la tierra
y mirarte al revés,
como realmente sos
Y si la sangre furiosa me hace explotar de golpe
voy a procurar no salpicar tu impune presencia
Ah, cierto
ahora recuerdo que siempre estas a suficiente
Distancia
como para que algo pueda sucederte

***
Mientras escucho tu nombre sobre mi nombre
ya ni se me ocurre pronunciarte
Las letras están gastadas,
patinan sobre el barro de mi miedo
Mi boca llena de gomaespuma
no tiene aire para articularte
y muerde basura seca inflada
No hay lugar en mi boca para articularte
tu nombre está gastado, ya lo dije
¿Mi nombre está cansado antes de correr la carrera?
No hablamos
nada pasó
nunca
Sólo que en los intercambios de madrugada a veces brillas
(o brillo para vos)
Pero
ahora,
hace un tiempo que estoy bajo la tierra cálida del verano sin agua
y al salir
sólo quiero aburrirme pisando charquitos que me dejó la lluvia postergada de agosto
y no pensar
nunca más
en vos

martes, 1 de septiembre de 2009

Potencialidad

"La potencialidad no debe ser confundida con la realidad. Una gran parte de la humanidad no está ni remotamente cerca de comprender sus potencialidades, y menos aun los elementos y formas para su realización. Una humanidad irrealizada no es en absoluto una humanidad, excepto en el más estrecho sentido de la palabra. En realidad, una humanidad así es más temible que cualquier otro ser, porque posee lo bastante de esa mentalidad llamada "inteligencia" como para destruir la vida sobre el planeta."

"Al igualar "vivir bien" con el vivir abundantemente, el capitalismo ha hecho extremadamente difícil de demostrar que la libertad está más identificada con la autonomía personal que con la abundancia, más con el poder sobre la vida que con el poder sobre las cosas y la naturaleza, más con la seguridad emocional que se deriva de una nutritiva vida comunitaria que con la seguridad material que se deriva del mito de una naturaleza dominada por una tecnología omnipotente"

Bookchin, Murray, La ecología de la libertad, Nossa y Jara Editores Colectivo Los Arenalejos, 1999

lunes, 31 de agosto de 2009

(the machine)

A: Es muy sencillo... Metés por acá un tipo cualquiera, y sale del otro lado convertido en tu hombre ideal
B: ¿Y para que me quiera, nomás?

TUTE
Revista La Nación

domingo, 16 de agosto de 2009

Cantar: luces y sombras

"...si lo consumado y lo posible tienen siempre la cara del horror (...) yo digo que mis ávidos amores son fuertes y viven más que yo, son gigantes ténues como flores que alientan este turbio corazón"

Me gusta la sensación de despertar. Cantar es despertar. Hace poco el brillo y la oscuridad en una obra de Debussy me representaron muy fuertemente esto: la vida creciendo en medio de la muerte, encarnándose en el horror, construyendo amor desde la oscuridad. Fue una certeza. Muerte y vida imbricándose, como siempre, esta vez encarnadas en la música. Vida prevalesciendo sobre su compañera, fortaleciéndose mediante su debilidad característica. Omnipotentes las dos. Lo escribí en mi diario personal, y pensé que ahí quedaba.
Pero cantar tiene sus misterios, sus vueltas, parpadeos de lo imposible, de lo olvidado. Este sábado, en medio del Espacio Cultural Nuestros Hijos, ex ESMA, se activaron cositas, pequeñas, incómodas. No me puedo olvidar de ese camino de entrada, eterno, que se desmembraba poco a poco de la ciudad y me chupaba, desarmándome de a poco. La caminata de entrada con mis compañeros, los comentarios, las hojas secas, el silencio, el viento, la tarde llevándose la luz.
Extraviado, trato de encontrar suelo firme, siento que todo es aire, que todo es viento y no se queda quieto, no se deja aprehender.
Charlamos, compartimos bebida y comida, vocalizamos, preparamos cuerpo y alma.
Viene el escenario (vamos hacia él, mejor dicho). Soy el primero de la fila, encaro con felicidad. El sonido se sucede, el silencio lo acompaña; siempre cerca uno del otro, compartiendo el aire. Miro el techo de la sala, involuntariamente (o no). Está en declive, torcido. Como la historia, se me ocurre pensar ahora... la historia está torcida, hay que enderezarla. Poner la lente, hacer foco, mirar... ¿pero cómo estar detrás de la cámara y frente a ella al mismo tiempo?

"Crece desde el pie musiquita, crece desde el pie
(...) crece desde el pueblo el futuro, crece desde el pie
(...) crecen los mejores amores, crecen desde el pie"

lunes, 20 de julio de 2009

...no soy un extraño

7:03

Acabo de llegar a la ciudad puerto,
quiero leer, escuchar música,
sólo eso
Y al escribir esto reflexiono sobre la imposibilidad de escribir de otra manera:
citas
instantáneas
aquí y ahora
brevedad
discontinuidad
todo eso debo ser yo, ¿no?
ja
cierto que no había nadie mas

Siempre descubro cosas sobre el terreno de lo evidente, eso debe explicar algo supongo...

Acabo de llegar, no soy un extraño
conozco esta ciudad, no es como en los diarios,
desde allá

Dos tipos en un bar se toman las manos
prenden un grabador y bailan un tango
de verdad

Y yo los miro sin querer mirar
enciendo un faso para despistar
me quedo piola y empiezo a pensar
que no hay que pescar dos veces con la misma red

Acabo de mirar las luces que pasan
acabo de cruzar la plaza, las razas
y el color

Y siento un humo como familiar
Alguien se acerca y comienza a hablar
me quedo piola y digo "¿qué tal?"
vamos a pescar dos veces con la misma red

Desprejuiciados son los que vendrán
y los que están ya no me importan más
Los carceleros de la humanidad
no me atraparan dos veces con la misma red

Elocuente, demasiado
acabo de llegar
...no soy un extraño.
La "cinta" continúa corriendo, más genialidades de García y yo seguiría citando, comentándo(me)
pero agradezco
y dejo aquí
hasta no sé cuándo

jueves, 7 de mayo de 2009

¡Ay!

El grito deja en el viento
una sombra de ciprés
(Dejádme en este campo llorando)
Todo se ha roto en el mundo
No queda más que silencio
(Dejádme en este campo llorando)
El horizonte sin luz
está mordido de hogueras
(Ya os he dicho que me dejéis
en este campo llorando)
Federico García Lorca

lunes, 2 de febrero de 2009

Olvidar el diario, encontrar literatura, volver a escibir

—Vamos a ver, Lucía: ¿Vos sabés bien lo que es la unidad?
—Yo me llamo Lucía pero vos no tenés que llamarme así —dijo la Maga—. La
unidad, claro que sé lo que es. Vos querés decir que todo se junte en tu vida para
que puedas verlo al mismo tiempo. ¿Es así, no?
—Más o menos —concedió Oliveira—. Es increíble lo que te cuesta captar las
nociones abstractas. Unidad, pluralidad... ¿No sos capaz de sentirlo sin
necesidad de ejemplos? No, no sos capaz. En fin, vamos a ver: tu vida, ¿es una
unidad para vos?
—No, no creo. Son pedazos, cosas que me fueron pasando.
—Pero vos a tu vez pasabas por esas cosas como el hilo por esas piedras
verdes.


Esto fue Rayuela.
Tengo preguntas, pero decido (por hoy) que Rayuela siga hablando en mí

sábado, 23 de agosto de 2008

Buscar, vivir, mirar, despedirse, girar...

Citas halladas: El cazador oculto de J. D. Salinger

“Esta caída que te anuncio es de un tipo muy especial, terrible. Es de aquellas en que al que cae no se le permite llegar nunca al fondo. Sigue cayendo y cayendo indefinidamente. Es la clase de caída que acecha a los hombres que en algún momento de su vida han buscado en su entorno algo que éste no podía proporcionarles, o al menos así lo creyeron ellos. En todo caso dejaron de buscar. De hecho, abandonaron la búsqueda antes de iniciarla siquiera”.

“_ Por raro que te parezca esto no lo ha escrito un poeta. Lo dijo un psicoanalista que se llamaba Wilhem Stekel (…) esto es lo que dijo: ‘Lo que distingue al hombre insensato del sensato es que el primero ansía morir orgullosamente por una causa, mientras que el segundo aspira a vivir humildemente por ella’”

“Todos los críos trataban de estirar los brazos para tocar la anilla dorada del premio y Phoebe también. Me dio miedo que se cayera del caballo, pero no dije nada. A los niños hay que tratarles así. Cuando se empeñan en hacer una cosa, es mejor dejarles. Si se caen que se caigan, pero no es bueno decirles nada”

“Si seguía clavado en el suelo, era por ver si me entraba una sensación de despedida. Lo que quiero decir es que me he ido de un montón de colegios y de sitios sin darme cuenta siquiera de que me marchaba. Y eso me revienta. No importa que la sensación sea triste o hasta desagradable, pero cuando me voy de un sitio me gusta darme cuenta de que me marcho. Si no luego da más pena todavía”

“De pronto empezó a llover a cántaros. Un diluvio, se lo juro. Todos los padres y madres se refugiaron bajo el alero del tiovivo para no calarse hasta los huesos, pero yo aún me quedé sentado en el banco un buen rato. Me empapé bien, sobe todo el cuello y los pantalones. En cierto modo la gorra de caza me protegía bastante, pero aún así me mojé. No me importó. De pronto me sentía feliz viendo a Phoebe girar y girar. Si quieren que les diga la verdad, me sentí tan contento que estuve a punto de gritar. No sé por qué. Sólo porque estaba tan guapa con su abrigo azul dando vueltas y vueltas sin parar. ¡Cuánto me habría gustado que la hubieran visto así!”

miércoles, 20 de agosto de 2008

Instrucciones para perderse (o lo que sería una manera de encontrar)

Dedicado a Lucila, aquí y ahora

Advertencia: lo que sigue a continuación son instrucciones. No es que sea necesario aclararlo, pero resulta práctico para todos aquellos que se dispongan a leerlo con la picaresca intención de encontrar algún mensaje subliminal o el disfrute de lo que podría catalogarse como "literatura". Esto no es literatura, son instrucciones.
En primer lugar, vale decir que es muy fácil acabar perdido en medio de la substancia o situación más impensada. Yo mismo acabo de perderme al intentar indicar cómo es que uno se pierde. Las palabras suelen ser engañosas y uno corre el riesgo de disponerse a decir algo y confundirse en el transcurso. Termina, así, diciendo otra cosa. Hay aqui, entonces, un primer ejemplo de cómo perderse. Pero este instructivo no es un catálogo de ejemplos, asi que vuelvo a empezar (ir y volver).
Esto que está escrito aquí son instrucciones para perderse.
El primer paso que usted debe dar es un paso en falso. Es decir, usted debe fallar en el intento; podrá repetir esta operación cuantas veces se le antoje. De esta manera, comenzará una búsqueda (más o menos desasosegada de acuerdo al estado de su espíritu) que se caracteriza por el destiempo. No se alborote, no es necesario intentar acomodarse al estado de las cosas permanentemente si lo que se busca es estar un poco perdido. Hay una situación de hecho y es que usted corre con otro tempo: apoyará un pie donde otros lo han levantado. En algunas ocasiones, habrá personas dispuestas a ayudrlo que le indicarán adónde está usted parado. Estos individuos lo mandarán por aquí y por allá. En un primer momento puede tentarse con obedecerles, pero verá cómo el exceso de confianza en sí mismos que demuestran estos sujetos no es sino la actitud prevaleciene de aquellos que poco saben de lo casual (¿o causal?). Y como usted busca perderse, de nada le sirve cargar con presupuestos anquilosados en la costumbre. En este momento, usted debe aceptar la siguiente premisa: "todo lo sólido se desvanece en el camino".
Continúe caminando. Un poco de distracción lo ayudara a encausar hacia la perdición este desfase tiempo- espacio que corre dentro suyo como un río. Ayer nomás me pasó a mí que, por venir leyendo y desempolvando pensamientos (o embarrándolos, no lo sé) me pasé de la estación de subtrráneo "José María Moreno" y me descubrí en "Emilio Mitre". La Avenida Directorio ya no se llamaba así, sino Eva Perón; ya no estaba a unas cuadras de Parque Rivadavia, sino en la vereda del Parque Chacabuco. Los nombres cambian, las imágenes que se dibujan tienen otro color. Esta tremenda tontería me proporcionó unas inmensas ganas de llorar. Me sentí un niño perdido entre la gente (aunque el Parque estaba desolado).
Ha llegado el momento en que ya no sé bien qué indicarle a usted que está inentando perderse. Podría decirle que le conviene caminar para donde primero se le ocurra, o dar vueltas por el nuevo sitio como un trompo que se niega a aterrizar o, simplemente, tomrse el tren de regreso hacia la estación Jose María Moreno. Lo cierto es que nada de lo que indique tiene demasiada importancia porque usted seguramene ya está perdido; haga lo que haga, diga lo que diga, no volverá a ser el mismo. Ha experimentado la desorientación y nadie medianamente sensible vuelve así nomás de eso. Los trenes corren en otras direcciones, las bocas de salida están dispuestas de otra manera y hasta el aire se siente diferente. Pánico, luego placidez.
Depende de cada uno el tiempo que se permanece en ese estado. En mi caso, ya ni sé por cuántas líneas más continuar este escrito porque nunca se sabe hasta cuándo o hasta dónde. Hasta que se lo descube. Dicen que eso ocurre de repente, como una explosión en medio del campo o una sirena en medio de la tarde tranquila de la ciudad. Claro que lo más importane es estar ahí para escuchar la explosión o la sirena, puesto que nada habra descubierto usted si está en su casa tomando el té de las cinco como todos los dias.